martes, 31 de mayo de 2011

La Revolución Inglesa.

La Guerra Civil y Cromwell. 
Carlos I, Van Dick.
" ..en las primeras décadas del siglo XVII se agudizaba en Inglaterra la controversia sobre los poderes del soberano. Por parte real se sostenía que la soberanía residía solo en el Rey, mientras que para sus adversarios el poder de dictar leyes pertenecía al "Rey en el Parlamento". Por ello según la teoría parlamentaria, tanto la facultad de legislar como la de imponer impuestos, de legitimar o de juzgar sin apelación, no podían pertenecer más que al segundo (o sea al Parlamento). Edward Cooke afirmó que la competencia del Parlamento en materia legislativa tenía que considerarse absoluta. De modo que aquellas décadas fueron una fase de tensión no sólo institucional, sino también política. El enfrentamiento se prolongó durante casi todo el siglo XVII. La originalidad y la ejemplaridad de los acontecimientos políticos ingleses residen en que se lograse encaminarlos, aunque fatigosamente, en una dirección civilmente revolucionaria: la monarquía constitucional parlamentaria. El drama de los primeros Estuardo, en cambio fue de no disponer de medios y oportunidades para realizar un régimen de perfil absolutista, al tiempo que se negaban a aceptar el compromiso con el Parlamento. 
Ni Jacobo I, ni Carlos I dejaron de exteriorizar las manifestaciones mas inmediatas y corrientes de la función soberana: a título de donaciones y favores, los lores recibieron de ellos por lo menos 3 millones de libras esterlinas. Por lo demás, Carlos I llevó adelante una política ecleciástica que suscitó amplias críticas. En muchos ambientes comerciales y manufactureros, así como en la capital, actuaban desde hacía tiempo diversos y numerosos grupos de puritanos. Estos eran particularmente adversos al episcopado anglicano y a sus poderes, que en cambio Carlos I intentó restaurar y reforzar con la ayuda de William Laud. Este se consagró a afianzar la jurisdicción de los tribunales eclesiásticos, el prestigio del clero y particularmente de los obispos, etc. Muchos ingleses veían aún con más desagrado los favores de que gozaban los católicos, cada vez más en la corte.. En el plano estrictamente político las relaciones de Carlos I con el Parlamento fueron sumamente tensas. En 1628, en efecto, la Cámara de los Comunes hizo aceptar al soberano una "petición de Derechos" que afirmaba que cualquier impuesto tenía que  ser aprobado por el Parlamento, además de manifestarse contrario a las detenciones arbitrarias.
Era un modo de volver a la tradición de la Carta Magna, aunque sobre todo una señal de la indignación del país con un gobierno desentendido y despreocupado de las exigencias de sus súbditos. Muy pronto se vio que lo que la sociedad estaba dispuesta a admitir en Francia y España o en otros países europeos, no era posible imponerlo en la sociedad inglesa. Esta tenía la fuerza en sí misma en contra de las prevaricaciones ( Delito peculiar de los funcionarios públicos consistente en dictar maliciosamente resoluciones injustas (judiciales o administrativas) o faltar a sabiendas al cumplimiento de los deberes del cargo) monárquicas, aunque el apego a la corona era todavía sólido y también el amplio apoyo que le prestaba la Iglesia Anglicana. Nadie podía prever el resultado de esta hostilidad entre diversos grupos sociales y diversas tendencias religiosas. Los acontecimientos no tardaron en demostrar que se había llegado al punto de ruptura. Esta fue provocada por una revuelta de los escoceses, que se negaban rotundamente a la introducción del anglicanismo promovida por Laud. Con el fin de obtener los fondos necesarios para financiar las tropas destinadas a reprimir la rebelión, Carlos I convocó en abril de 1640 al Parlamento, pero al cabo de tres semanas lo disolvió. Muchos diputados eran contrarios al soberano, que rechazaba cualquier compromiso con sus reivindicaciones. Pero antes de terminar el año los representantes de las corrientes de la oposición lograron convocar a un nuevo Parlamento, que a diferencia de los anteriores debía encauzar la indignación y la impaciencia de gran parte del país. En esta asamblea que fue llamada, por su importancia y duración Parlamento largo participaron muchos puritanos, y más de la mitad de sus miembros provenían de las Universidades. La asamblea estaba compuesta por 60 comerciantes, unos 80 hombres de leyes y numerosos propietarios de tierras; sus apoyos más importantes los tenía en las aglomeraciones urbanas (ante todo la londinense) y en las regiones industriales. Esto hizo que cuando se llegó a un conflicto abierto con el rey las clases sociales perjudicadas que apoyaban y sostenían a los Comunes, no negaran las subvenciones para sostener la lucha. Gran parte de los diputados, tanto gentilhombres como burgueses estaban a favor de la monarquía constitucional, factor que los unía y hacía menores otras diferencias que existían entre los distintos grupos.
Al tiempo que se ratificaba que ningún impuesto podía ser fijado sin la aprobación del Parlamento, se instauraba la tolerancia religiosa y se consentía que las diversas sectas desarrollasen sus actividades. Los miembros de estas últimas eran de tendencia radical: no eran partidarios de la Iglesia constituida y se oponían a la injerencia del Estado en el campo religioso. 
Sectas: independentistas (aceptaban las instituciones tradicionales con tal de que el parlamento pudiera controlar al rey); niveladores (levellers: querían abolir la monarquía y la Cámara de los Lores); los diggers o cavadores, llegaron incluso a postular la supresión de la propiedad privada.
En 1642 el propio rey Carlos I provoca un levantamiento armado, que le obligó a abandonar la capital. Tanto sus partidarios (los realistas) como los grupos alineados con el Parlamento formaron sendos ejércitos contrapuestos y así estalló la Guerra Civil.
Tomado de Alberto Tenenti, "La Edad Moderna, siglos XVI-XVIII."

  • Primera Guerra Civil Inglesa 1642-1645. El 22 de agosto de 1642 Carlos I iza el estandarte real en Nottingham, declarando traidores a los partidarios del Parlamento. El 14 de junio de 1645 tras la derrota realista en Naseby, Carlos I abandona la lucha y se refugia en Escocia
  • Segunda Guerra Civil Inglesa 1647-1649. El rey es entregado al parlamento por los escoceses lo que no impide que estos negocien con Carlos I una reforma religiosa que favorezca el presbiterianismo. Los partidarios del monarca se alzan por buena parte de Inglaterra, Carlos I escapa de su prisión, pero sus partidarios, pocos y con escasos apoyos terminan por ser derrotados. Carlos I vuelve a prisión. El 20 de enero de 1649 es juzgado por traición y el 30 de enero decapitado.
  • Tercera Guerra Civil Inglesa 1651. Campañas de Cromwell en Escocia e Irlanda;  ataque sorpresa desde Escocia de Carlos II, hijo de Carlos I, quien es derrotado en Worcester el 3 de septiembre de 1651. Carlos II huye a Francia, la guerra civil ha terminado.

Información sobre las etapas de la Guerra y mapas tomado de: http://levmishkin.wordpress.com/tag/guerra-civil/
Continuara...

jueves, 26 de mayo de 2011

La Revolución Inglesa.

"Absolutismo.. de Jacobo I a Carlos I".

“Los reyes son llamados justamente dioses, pues ejercen un poder similar al divino. Pues si consideráis los atributos de Dios, veréis cómo se encuentran en la persona de un rey (...). De la misma forma que es impío y sacrílego hacer un juicio sobre los actos de Dios, igualmente es temerario e inconsciente para un súbdito criticar las medidas tomadas por el rey.”
Jacobo I de Inglaterra. Reinó entre 1603 y 1625. Tomado de www.clasesdehistoria.com.

"En 1638 sir Thomas Wiseman, por injuriar a Lord Keeper y al tribunal de la Star Chamber fue multado con 10.000 libras esterlinas, más 7.000 libras por daños, fue privado de su dignidad de baronet y degradado de la orden de caballería, le cortaron las orejas, fue puesto en la picota y encarcelado luego a discreción del rey, no era esta la forma en que los gentlemen esperaban ser tratados". Tomado de Christopher Hill, "De la Reforma a la Revolución Industrial, 1530-1780"; Editorial Ariel, Barcelona, 1980.


Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia.
Jacobo I (1603-1625)... "el loco más sabio de toda la cristiandad". 
Nace en 1566, hijo de la Reina católica de Escocia María I de Estuardo y Lord Darnley, ambos descendientes de Enrique VIII de Inglaterra. Diversas circunstancias determinaron que su madre María fuese encarcelada y posteriormente ejecutada, abdicando en su hijo antes de morir, quien se convierte en Jacobo VI de Escocia, haciéndose cargo efectivamente del gobierno de Escocia en 1581 (su madre es ejecutada en 1587), luego de sucederse diversos regentes. Recibe una educación protestante, a pesar de que sus padres fueron católicos. Se rodeo de favoritos, siendo uno de los aspectos más controversiales de su figura su supuesta homosexualidad. Sin embargo, como correspondía a su posición se casó con Ana de Dinamarca, con quien tiene 8 hijos de los cuales 3 sobreviven.
En el año 1603, muere su prima Isabel I (Tudor)  Reina de Inglaterra sin dejar herederos, y Jacobo es coronado en este año Rey de Inglaterra e Irlanda. No fue un Rey popular para los súbditos Ingleses por su origen escoses y su "simpatía" con los católicos y su posterior intento de alianza por matrimonio con la Monarquía española. No obstante es considerado uno de los reyes más intelectuales en el trono inglés siendo recordado por su fomento y autorización a la difusión de la biblia, llamada "The Kings James Bible".
Fue un acérrimo partidario del Absolutismo monárquico, enfrentándose al Parlamento en diversas ocasiones debido a los impuestos y atribuciones reales que pretendía implantar, reuniéndolo solamente 4 veces durante su reinado.
Carlos I (1625-1649).
Carlos I de Inglaterra.
Nació el 19 de noviembre del año 1600, en Dunfermline (Escocia). Fueron sus padres, el rey Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra  y Ana de Dinamarca, que tuvieron un total de nueve hijos, de los cuales solo tres llegaron a convertirse en adultos. 
De complexión débil y salud enfermiza, además se decía que poseía un marcado tartamudeo, se convierte en Rey a la edad de 12 años. Gobierna durante los primeros años sin el Parlamento al que debe convocar en 1640 para poder obtener fondos ante los incesantes conflictos con Escocia. Sin embargo la animadversión y hostilidad del Parlamento con respecto a su gobierna (impuestos, y encarcelamientos arbitrarios) determinan un clima hostil que desemboca en la Guerra Civil en 1642. Los llamados Roundheads derrotan al ejército realista, sobre todo por el liderazgo de Oliver Cromwell. El Rey es sometido a prisión, de la cual intenta escapar siendo apresado nuevamente en 1648. Es llevado a juicio y acusado de traición, votándose su ejecución 67-68 votos. Es ejecutado el 30 de enero de 1649, a los 49 años de edad.

Jacobo y Carlos I, nuevas exigencias y medidas de los monarcas:
* recaudación de donaciones benévolas;
* multas por la violación de estatutos obsoletos;
* utilizaron tecnicismos legales en contra de los individuos;
* juicios a quienes atentaban contra los privilegios, aunque fuese solo la expresión de sus opiniones.
* leyes de caza se cumplen con mayor ferocidad a partir de 1630;
* los monarcas se apoyan en la Iglesia;


"La monarquía luchaba por conquistar su independencia de la clase cuyos intereses había representado con tanto éxito en el siglo anterior". Ya no había forma de defender el viejo orden, y en el intento de conseguirlo Carlos alienó a un sector de la aristocracia y de la gentry (Cuando estas se rebelaron encontraron apoyo popular de sectores de la población que opinaban que el gobierno personal de Carlos atentaba contra la "religión, la libertad y la propiedad")
"Todo esto dentro de un contexto social que había cambiado, el "equilibrio social" había sido también el equilibrio constitucional entre el poder absoluto de la corona y los derechos absolutos, especialmente los derechos de propiedad de los hombres acaudalados"; (...) la monarquía como defensora de la propiedad y el privilegio estaba cayendo en el olvido. Shakespeare en el Rey Lear y Timón de Atenas pone en entredicho toda la base del Estado y su justicia.


"Los primeros dos monarcas de la linea Estuardo intentan seguir el ejemplo de los reyes españoles y franceses en la implantación de un gobierno de carácter absoluto. Pero las condiciones del país y el ejercicio de autoridad eran sensiblemente diferentes y se revelaron contrarias al gobierno absoluto, por más que fuera inglés uno de sus mayores teóricos: Thomas Hobbes (1588-1679). En primer lugar el rey no disponía de una flota permanente ni de un ejército, y los funcionarios que le representaban en las provincias eran poco numerosos. La administración local estaba en manos de propietarios de tierras, que la gestionaban sin retribución fija. Cuando hacían falta decisiones especiales o decisiones importantes había que convocar al Parlamento para obtener su aprobación. (...)
Hasta 1640 la Cámara de los Comunes siguió siendo escasamente representativa: por eso la búsqueda de la prolongación del sufragio político será una de las cuestiones más debatidas. Formalmente los miembros de los Comunes eran elegidos en los 46 distritos de Inglaterra y Gales, eran elegidos entre todos los propietarios de tierras que tuvieran dos libras esterlinas de renta anual.
Durante muchas décadas los intereses de los soberanos habían seguido ampliamente vinculados a los de la clase dominante, propietarios de tierras llamados gentry, que se habían enriquecido considerablemente gracias a la venta de los bienes eclesiásticos promovida por la corona tras la adopción de la Reforma y la constitución de la Iglesia anglicana. Estos propietarios de tierra lograron sustituir en gran parte a las baronías feudales, además de prosperar a expensas de los arrendatarios y asalariados agrícolas. El gobierno central tenía necesidad de ellos, ya fuese como miembros de los Comunes para imponer los impuestos, ya fuese como jueces de paz o como lugartenientes para el mantenimiento del orden. A estos propietarios de tierras, que supieron destacar poco a poco, se unieron otros grupos de gentilhombres procedentes del comercio, la industria y las profesiones legales.
Hacia 1600 (..) el saneamiento de las ciénagas y la limpieza de los bosques privaron sobre todo a los campesinos de los derechos de pasto, de pesca y de recolección en las tierras de la comunidad, esenciales para su sustento. Los cercos (enclosures) de tierras realizados en el siglo XVII, principalmente por los grandes propietarios, supusieron sobre todo un dominio más intenso de los campos. Ya en 1630 tuvo lugar una redistribución de la riqueza que dejó al margen a las clases sociales más humildes, aunque produjo un aumento del producto nacional.


La revolución..¿Que pueden hacer los hombres ricos contra los hombres pobres, si los hombres pobres se alzan y agrupan?

Jornalero de Essex 1594.

martes, 24 de mayo de 2011

Rusia, antecedentes de la Revolución.

Introducción.
"En el siglo XIX la formación social rusa presenta características complejas y contradictorias: elementos típicamente feudales y también componentes capitalistas. La derrota zarista ante las potencias occidentales (Francia y Gran Bretaña) en la Guerra de Crimea (1853-1856) pone de manifiesto el atraso de Rusia. Las fuerzas sociales dominantes, el zar, la aristocracia terrateniente y militar y la Iglesia ortodoxa, se disponen a iniciar medidas reformistas para modernizar al país sin cambios drásticos ni violentos.
Vincent Van Gogh, Las botas.
Servidumbre y reforma agraria.
El 3 de marzo de 1861 se decreta la libertad personal y la propiedad de las tierras que cultivaban los más de 22.000.000 de siervos todavía existentes en Rusia. Una consecuencia inmediata de tal medida es la liberalización de la mano de obra, todavía potencial, que supone un aspecto esencial a tener en cuenta para el desarrollo económico y la transformación de las relaciones sociales de producción. La concesión de la propiedad de la tierra  que se trabajaba, tenía como objetivo establecer un campesinado medio y estable. No se trataba sin embargo de una propiedad libre y privada, sino que se asignaba a las comunidades rurales (mir) a las que los campesinos seguían vinculados. Estas comunidades se hacían responsables del pago de los "rescates" (lo que debían pagar los campesinos para la adquisición de la propiedad), y de los impuestos, asignaban los lotes de tierra, decidían los productos de siembra y autorizaban o no la venta de las parcelas. La emancipación se combinaba entonces con una situación de sujeción a las comunidades rurales.
Las mejores tierras siguieron en manos de la nobleza, debido a que en la distribución de las tierras se distinguió la parte que los nobles poseían como propiedad personal y las que se encontraban a título de concesión feudal. Los campesinos debían probar la naturaleza de tal propiedad, algo imposible en las condiciones de ignorancia y pobreza de aquellos. De forma que las tierras que se les asignaron resultaron peores y en parcelas en ocasiones más reducidas que las que cultivaban en usufructo. Además el pago que los campesinos debían realizar para convertirse en propietarios era fijado por órganos controlados por la nobleza y sectores dominantes. Por lo que la tierra de los campesinos y los señores fueron tasadas con criterios muy diferentes.
La masiva liberalización de la mano de obra resultó fundamental para el desarrollo del proceso industrial, sobre todo en los sectores textil y ferroviario. En 1886 había 6.891 empresas fabriles, en 1890 17.946 y en 1900 había 39.000; el número de obreros aumentó de 706.000 a 3.500.000. Este proceso se liga a la concentración financiera y geográfica. Debido además justamente a este aumento de la mano de obra disponible la evolución de los salarios tanto en el agro como en la industria fue muy bajo.
Las fuentes de financiación para el desarrollo industrial ruso procedían de la exacción fiscal del campesinado, pero sobre todo de las inversiones y empréstitos extranjeros, fundamentalmente belgas y franceses, que fueron atraídos por los alicientes estatales y por el bajo costo de la mano de obra. Estas inversiones se vuelcan fundamentalmente en el sector de las construcciones ferroviarias. A su vez se observa que esto originó una dependencia del capitalismo ruso y la dificultad para el fortalecimiento de la burguesía nacional". Akal Textos: La Revolución Rusa.

"En Rusia, el carácter progresivo del capitalismo en este sentido se manifiesta con especial vigor, pues la dependencia personal del productor existía en nuestro país no sólo en la agricultura, sino en la industria transformativa (fábricas con trabajo de los siervos), en la industria minero-fabril, en la industria pesquera y en otras. En comparación con el trabajo del campesino dependiente o sometido a la explotación usuraria, el trabajo del obrero asalariado es un fenómeno progresivo en los terrenos de la economía nacional.
Con respecto a la lentitud o rapidez del desarrollo del capitalismo en Rusia todo depende de a que comparamos este desarrollo. Si comparamos la época precapitalista de Rusia con la capitalista, habrá que reconocer que el desarrollo de la economía nacional es extraordinariamente rápido con el capitalismo. Si comparamos, en cambio, la rapidez dada del desarrollo con la que sería posible atendiendo el nivel moderno de la técnica y la cultura en general, habrá que admitir que el desarrollo dado del capitalismo en Rusia es, en efecto lento. Y no puedo por menos de serlo, pues en ningún país capitalista han pervivido con tanta abundancia las instituciones del pasado, incompatibles con el capitalismo, que frenan su desarrollo y empeoran sin medida la situación de los productores, los cuales "sufren del capitalismo y del insuficiente desarrollo del capitalismo". V.I. Lenin: El desarrollo del capitalismo en Rusia (1899). 


El zarismo y la oposición política.

Zar Alejandro II, asesinado en 1881.

El poder autocrático de la monarquía zarista se apoyaba en la alta nobleza (vinculada al ejército y la Iglesia), controlaba la burocracia y la policía secreta (ojrana), y a fines del siglo XIX había iniciado una serie de reformas moderadas destinadas a encauzar una representación social más ficticia que real. Estas reformas fueron truncadas tras el aplastamiento de una insurrección en Polonia, determinadas por una política reaccionaria de rusificación. Los movimientos de oposición política asumen entonces un carácter extremista, cuya manifestación más clara es el atentado perpetrado por un joven estudiante contra el propio Zar Alejandro II en 1866. Hasta la consolidación de la Revolución cultura, teoría y práctica política van a estar íntimamente ligadas y van a ir definiendo escisiones y nuevos grupos en la oposición política, de marcado desarrollo a mediados del siglo XIX. Los distintos grupos que la integraban compartían la idea de que el pueblo ruso llegaría al socialismo de forma peculiar, muy distinta de la occidental, tras un análisis de los procesos históricos y composición social. La ausencia de burguesía y la fuerte presencia del campesinado, unido a la crítica de los resultados negativos de las revoluciones en Europa, les inducen a confiar en la capacidad del campesinado, desarrollado por la pertenencia a los mir, para llevar a cabo un proceso revolucionario que originaría una sociedad nueva sin tener que atravesar la fase de la economía capitalista. Estos eran los planteamientos del movimiento populista, al que estuvieron vinculados en un primer momento Bakunin y Herzen. En 1862, en relación directa con el profundo malestar social y las medidas represivas, aparece la organización Tierra y Libertad. Hacia la década de los 70' el populismo decide asumir una acción conocida como  "Marcha al Pueblo", en un intento para elevar su cultura y crear una conciencia revolucionaria. Muchos jóvenes estudiantes se dedicaron con espíritu mesiánico a esta acción de propaganda, pagando muchas veces con sus vidas estas acciones. Fueron llamados narodniki (populistas), de narod (pueblo). A su vez durante esta década, y posterior a estas actividades, se inicia una acción insurreccional conjuntamente con la organización de comunas libres; entonces el movimiento se divide en dos, por un lado Voluntad del pueblo y por otro Reparto Negro. La primera facción, mayoritaria, concretará sus actividades en contra de la represión zarista a través de diversos atentados, que culminan en 1881 con la muerte del zar Alejandro II". Akal Textos.

El asesinato del Zar:
"Tras un momento de vacilación tiré la bomba. La tiré hacia los cascos de los caballos para que llegara a los bajos del carruaje... La explosión me golpeó contra la valla". 

Marc Chagall, Le juif errant, 1923.
"El nuevo Zar Alejandro III (1881-1884) acentuó la política de represión. Fueron sistemáticamente perseguidos hasta los más pequeños síntomas de liberalismo y bajo directa influencia de un sector de los popes contrarios a cuanto pudiera ser producto de occidente, sobre todo del sistema parlamentario y de cuanto pudiera implicar una avance de la burguesía, en detrimento de la nobleza tradicional, se organizaron violentos pogroms antisemitas, en los que se canalizaba el profundo malestar de las masas". Las consecuencias de esto fue la incorporación de elementos judíos a los movimientos de oposición y la emigración a América y Europa Central de otros tantos integrantes de esta comunidad. 
"Se dio inicio a una firme política de rusificación, contra las minorías étnicas en las Provincias Bálticas, Ucrania y Polonia, la persecución de minorías religiosas que se oponían a la Iglesia ortodoxa, y se redujo la autonomía de los zemstvo, al someter muchas de sus decisiones a la aprobación de los gobernadores".


"La política de reforzamiento de la autocracia y el centralismo se desarrolló en forma paralela a una política económica oscilante y contradictoria. Mientras que, por una parte, se pretendía preparar un proceso de industrialización que no siguiese la practica del desarrollo capitalista occidental, por otra tendía al mantenimiento de relaciones precapitalistas en el agro. En un primer momento, se toman ciertas medidas que parecen encaminadas a mejorar el nivel de vida del campesinado. Se redujo el presupuesto territorial y se tomaron medidas para facilitar el crédito agrícola. Sin embargo este tipo de operaciones fue confiado a la banca, y al mismo tiempo se impuso la elevación de los derechos de importación de materias primas y productos industriales y el aumento de la imposición directa sobre artículos de alto consumo. A partir de 1886 se endurece la presión fiscal sobre el campesinado y se efectuó una exportación de cereales a gran escala, de esta forma Rusia logra incrementar sus reservas de oro y divisas.
El despegue industrial comenzó en el último decenio del siglo XIX, sobre todo después de que en 1896 (Witte) fijó el rublo al oro e instauró la convertibilidad del papel moneda. Entonces los capitales extranjeros afluyeron en abundancia atraídos por los posibles beneficios del proteccionismo y los bajos salarios. El sector que concentró las inversiones fue la construcción ferroviaria, que determinó la industria extractiva de hierro y el carbón en Rusia meridional. En la zona de Moscú se concentró la industria textil, y en la de San Petesburgo la metalmecánica. (...) La concentración de la industria determinó un desequilibrio entre las pocas regiones industrializadas y el resto del país. Los obreros y campesinos rusos a finales del siglo XIX, sufrieron una explotación no menos intensa que la experimentada por los trabajadores de la industria en Europa occidental en la primera mitad del siglo: salarios irrisorios, viviendas indignas y caras, prohibición de asociación y huelga y penas de cárcel en los casos de abandono del trabajo.
La gran mayoría de la población (155.400.000 en 1913) seguía siendo una población campesina que sufría condiciones miserables.
Guía para la lectura.Extraigo del texto los siguientes aspectos:

¿Cuáles son las características de la Economía de Rusia a fines del siglo XIX?
¿Qué modificaciones se producen sobre las relaciones de producción?
¿Qué consecuencias tienen estas modificaciones?
¿Qué datos puedes observar con respecto al proceso industrializador en Rusia?
¿Cuál es la situación del campesinado?
¿Cuáles son las consecuencias políticas y que posturas hay en Rusia a fines del siglo XIX?

lunes, 23 de mayo de 2011

Vanguardias.. las artes plásticas hasta la Segunda Guerra Mundial.

Henri Matisse, Una mujer con sombrero (1905).
"La catástrofe de la Guerra Mundial y el espectáculo de la inestabilidad política y económica que es su resultado, acentúan la confusión que nace de las nuevas teorías científicas y filosóficas. La conciencia más o menos clara de las profundas transformaciones que se producen en el mundo se traduce, en todos los dominios del pensamiento y del arte, en una voluntad de renovación. En todos los medios expresivos se opera una verdadera revolución.
En primer lugar se produce, desde principios del siglo, la reacción contra el público burgués "cultivado", incomprensivo y tardo en sus admiraciones, y contra las convenciones más generalmente admitidas.
Esta protesta en contra de las leyes que súbitamente aparecen como convencionales, se ve acompañada por una reacción en contra del realismo. Los artistas, pintores, poetas, escultores, músicos y escritores son conscientes de que deben crear su modo de expresión, su propio lenguaje para comunicar su visión del mundo.
Bajo la búsqueda de nuevas formas late no solo una protesta contra lo oficial y lo correcto, sino también el deseo de un nuevo humanismo según el cual el hombre ya no sería el razonable ser del cientificismo, satisfecho y seguro de sí mismo, que se cree dueño del mundo; en que lo irracional y lo inmoral (...) tendrían derecho de ciudadanía, al mismo tiempo que el hombre, liberado de los viejos tabúes, en posesión de una ciencia completamente nueva, tomaría conciencia de su libertad creadora en relación con el mundo de los objetos". Crouzet.

"Entre los primeros años del siglo XX y los inmediatamente anteriores a la Segunda Guerra Mundial se sucedieron en el mundo occidental posiciones teóricas y estéticas que modificaron la tradición  de las artes visuales, admitidas desde el Renacimiento como reproducción de la realidad visual. En estos treinta años de investigaciones artísticas se reaccionó contra las formas fijas, mas o menos modificadas durante siglos. Los logros de la vanguardia se resumen en la declaración de Henri Matisse cuando explicaba la esencia de su Mujer con sombreo (1905) proclamando que nunca había pretendido pintar una mujer sino un cuadro. La pintura ya no era exclusivamente la reproducción de la realidad, ni escondía un mensaje político y social. Era "pintura", creación en si misma.
El término vanguardia implica una idea de lucha, de combate contra las normas, por parte de una élite de creadores y pensadores. La vanguardia también tiene vinculaciones con el lenguaje político del momento, y en esa linea doctrinaria, hay que situar a los sucesivos manifiestos de los diversos grupos artísticos.(..)
Las Señoritas de Avignon, Pablo Picasso (1907).
En esos primeros años del siglo XX las formulas artísticas definidas a fines del siglo anterior estaban agotadas. El Impresionismo con su fuerte carga de experiencia empírica, había sido superado por la reivindicación de lo subjetivo de Vincent Van Gogh, la recuperación del volumen de Paul Cezanne y las huidas hacia paraísos perdidos exóticos de Paúl Gauguin y los simbolistas. El siglo prometía reacciones todavía más intensas. Las artes plásticas querían encontrar nuevas formas de expresión despegadas del pasado. Así las Señoritas de Aviñón (1907) de Pablo Picasso, un cuadro emblemático de la vanguardia, geometrizaba la figura humana, rompía con el modelo de belleza tradicional e incorporaba influencias de culturas primitivas, volviendo la espalda hacia las leyes de la perspectiva renacentista". Aróstegui, Julio; Buchrucker, Cristian; Saborido, Jorge: El Mundo Contemporáneo: Historia y Problemas. Editorial Biblos, Crítica, Barcelona 2001.

Paul Valery, "La crise de l´espirit" 1919.
"(...) millares de jóvenes escritores y artistas han muerto; se ha perdido la ilusión de una cultura europea y se ha demostrado la impotencia del conocimiento para salvar cualquier cosa; la ciencia ha sido herida mortalmente y en cierto modo deshonrada por la crueldad de sus aplicaciones y hay un idealismo difícilmente vencedor, profundamente maltrecho... un realismo decepcionado, cargado de crímenes y vicios, la codicia y el desprendimiento igualmente escarnecidos, las creencias confundidas en los tiempos. (...)". 


Como debemos leer los textos:
La lectura que se puede realizar sobre el origen de las vanguardias, a través de estos documentos es la crisis de valores que fueron válidos durante el período anterior: la fe en el progreso y la ciencia como herramienta para lograrlo, la razón como un elemento imprescindible para comprender la realidad y promover la ciencia, la historia como una construcción humana que refleja este desarrollo progresivo. Todos estos principios son severamente cuestionados frente al abismo que abre la guerra, que aparece como una consecuencia a su vez de ellos, ¿que hacemos si todo lo que creímos desarrollo y progreso se convierte en muerte y destrucción? ¿será que nada es igual, que solo queda desesperanza?


Paul Valery, 1920.
"Pues bien, respondiendo Breton a Parinaud, que le interrogaba sobre el estado de ánimo que había al estallar el conflicto, se refiere al humor de algunos jóvenes entre los cuales se encontraba y a quienes la guerra de 1914 acababa de privar de todas sus aspiraciones, para arrojarles a una cloaca de sangre, imbecilidad y fango.
En otra conversación de Breton con Madelaine Chapsal sobre lo mismo, Breton insiste en calificar el acontecimiento bélico de carnicería injustificable, de engaño monstruoso, a partir del cual se convenció de que la palabra escrita no debía ser solo instrumento de delectación sino que además, tenía que influir en la vida -por lo menos en la vida sensible- y, ante todo lo que se puede considerar aberrante e insoportable, afirmar desde el principio un propósito de intervención.
Esto último nos lleva directamente, siguiendo los pasos de la joven generación de intelectuales que padeció la catástrofe, a la imperiosa necesidad del ajuste de cuentas moral; tras haber recogido ya las enseñanzas de la guerra de 1914 se ponía en evidencia la inutilidad de escribir la historia, ya que toda reconstrucción es imposible..., ni una sola verdad merece permanecer como ejemplar".


Nevinson (1889-1946) aparece como uno de los principales pintores de la Gran Guerra, así como Leger en Francia y Dix en Alemania. Hijo de un famoso corresponsal de guerra, el periodista, Nevinson fue a París en 1911 donde descubrió el cubismo y las influencias duraderas que conserva en las lecciones de la construcción y sus modernas formas geométricas. Su representación del arma y sus sirvientes, es ejemplar: las lineas duras de la máquina determinan a soldados robóticos, haciendo extensa la mecánica al cuerpo, ahora también máquina de matar.  Apollinaire alabó a su autor y dice de la obra que " traduce  la parte mecánica de la actual guerra donde el hombre y la máquina vienen a hacer una sola fuerza de la naturaleza". Su cuadro La ametralladora refleja muy bien esta idea. 
Obra e interpretación de texto tomado de.
Art of the First World War, http://www.art-ww1.com/gb/visite.html.

domingo, 22 de mayo de 2011

La Primera Guerra. Materiales para 6to año.

"Estaremos en casa por Navidad", Guillermo II, Agosto de 1914.

"Apenas se produjo la chispa con el asesinato del archiduque austriaco Fernando en Sarajevo el 28 de junio de 1914, el continente ardió por los cuatro costados. Durante un mes se hicieron esfuerzos para localizar el conflicto, pero, cuando Austria declaró finalmente la guerra a Servia, los países se vieron rápidamente arrastrados uno tras otro a la refriega. En menos de una semana, Rusia había ido en ayuda de su aliada Servia; Alemania aliada de Austria, había declarado la guerra a Rusia y a su aliada Francia; las fronteras de los neutrales Bélgica y Luxemburgo habían sido cruzadas por las tropas alemanas y Gran Bretaña, garante de ambos países, había entrado en el conflicto. Italia se negó a reconocer sus obligaciones de tratado con las potencias centrales, y posteriormente se alineó con el otro bando, cuando pareció que tendría la oportunidad de satisfacer sus ambiciones irredentistas en el Adriático.

"Nunca los hombres habían tenido que soportar tan duras circunstancias como los combatientes de esta guerra, sobre todo a partir de que los frentes se estabilizan. Inmóviles en las lineas avanzadas en invierno 1914-1915, en trincheras más o menos profundas, expuestos sin protección alguna no solo a los bombardeos y a los golpes de mano sino también al frío y a la lluvia, mal abastecidos, devorados por los piojos, victimas del sueño a causa de las guardias, los soldados viven hundidos en el barro: "los hombres que he visto regresar esta mañana eran solo montones de barro" escribió el general Maistre después de un ataque. Muy lentamente esta situación mejora; se perfeccionan algunos refugios, la red de comunicaciones con la retaguardia permite a la "brigada de la sopa" suministrar alimentos calientes en la medida de lo posible, y los frecuentes relevos aseguran al soldado, agotado por los días transcurridos en primera línea, la posibilidad de instalarse en una posición más retrasada y descansar en los pueblos". Crouzet.

sábado, 21 de mayo de 2011

La Paz vista desde la Guerra Fría.

Recurso gráfico: el uso de la caricatura para la reflexión.
Esta es una.. no se como llamarla estrictamente.. "caricatura" de un mejicano en la década del 60`.. me parece esta relacionada con los conflictos bélicos propios de la Guerra Fría (especialmente con la Guerra de Vietnam).. es otra forma de ver a la Paloma de la Paz como símbolo, o tal vez el uso del símbolo para dar un mensaje crítico sobre la realidad del momento, una lectura que pertenece a otra época-período.. pero hoy en día tiene una vigencia aterradora.. que pena.

jueves, 19 de mayo de 2011

La Revuelta de los Colonos.

"La lucha por la independencia de las Trece Colonias fue una guerra civil entre súbditos de raza blanca de un mismo soberano, miembros de una misma comunidad cultural. Pero la relativa facilidad con que los rebeldes conquistaron su emancipación denota que el movimiento de rebeldía no tropezó con ninguna resistencia digna de ese nombre en el mismo ámbito de la sociedad colonial, pasivamente obediente al rey hasta entonces, y no hallándose Inglaterra, por diversas causas en condiciones de doblegar por la fuerza a los sublevados, la independencia sobrevino inexorablemente. Los grupos minoritarios alzados impusieron su decisión a una masa en gran medida inerte. Si fueron pocos los colonos dispuestos a luchar y sacrificarse por la independencia, la movilización realista fue prácticamente nula. Faltaba, sin duda, o era muy débil el vinculo de afecto entre las colonias y la metrópoli, y la procedencia de los colonos -fugitivos, perseguidos, condenados o emigrados de pueblos como Escocia o Irlanda, sometidos por los Ingleses por las armas- explica el fenómeno. 
Ausente o escasamente eficaz el posible lazo de amor y lealtad a la Corona, la permanencia de las colonias hasta entonces en el seno del Imperio británico se explica por razones de interés. La metrópoli que impone restricciones y gravámenes a las colonias -que estas se cuidan de burlar ampliamente-, otorga en cambio protección en contra de los enemigos, en particular contra los vecinos establecimientos franceses de Canadá y Luisiana y los españoles de Florida que cercan las Trece Colonias por el Norte, Este y Sur. Cada vez que Inglaterra entra en conflicto con las potencias católicas, lo que es frecuente desde el siglo XVII, la escuadra británica protege las costas de sus posesiones americanas e incluso procede a bloquear la desembocadura del río San Lorenzo, a cuyas orillas residen los francocanadienses, verdadero azote por su capacidad bélica, de la Nueva Inglaterra.
La resonante victoria inglesa al término de la guerra de los Siete Años -última de las llamadas French and Indian wars- anuló la necesidad de semejante protección. En el Tratado de París (1763) Inglaterra al este del Missisipi (la orilla oeste quedó para España), más la Florida española quedan aseguradas. Repentinamente las Trece Colonias quedaban libres de cualquier amenaza próxima. Ahora sus servicios militares no serán necesarios, ahora es cuando el gobierno de Londres pretende obtener mayores prestaciones de las colonias, provocando el descontento de sus pobladores. El triunfo de 1763 es así la causa próxima de la independencia de los Estados Unidos.
Muy poco después del triunfo el gobierno de Jorge III, estimó que las Trece Colonias, principales beneficiarias de aquel, debían contribuir en mayor medida a las exhaustas arcas del erario, y que siendo previsible una tentativa de desquite por parte de las monarquías borbónicas, convenía mantener en las colonias tropas regulares para su protección. Ambas medidas fueron mal recibidas por los colonos. 
La primera decepción de éstos se produjo al hacer el gobierno la "proclamación de 1763, que colocó el comercio con los indios bajo el control real y prohibió todo establecimiento de blancos al oeste de los Apalaches -frustrando las ilusiones de expansión de las colonias-. A continuación se promulgan las leyes del azúcar (Sugar Act 1764) y del papel sellado o del timbre (Stamp Act 1765). La primera pretendía hacer cumplir, ampliándola, una antigua ley de impuestos sobre las melazas; la segunda creaba por primera vez un impuesto directo sobre las colonias, haciendo obligatorio el uso del papel sellado para todo documento legal y el pago de un gravamen sobre todo impreso. El disgusto causado por este incremento de la presión fiscal se transformó en una diatriba sobre la legalidad o constitucionalidad sobre tales dispocisiones: sobre el derecho del parlamento de Londres a gravar mercancías con el solo propósito de recaudar fondos, el derecho de crear impuestos directos como el del timbre, al cual podrían seguir otros muchos; el derecho a establecer tribunales del almirantazgo en perjuicio de los acostumbrados tribunales con jurado. La oposición brotó violentamente entre los comerciantes y gentes ilustradas y adoptó la forma de una negativa a importar mercancías de Inglaterra lográndose así la anulación del Stamp Act.
The Boston Tea Party, o Motín del Te.
En 1765 la oposición había crecido lo suficiente como para que los colonos obligaran a renunciar a sus cargos a los recaudadores del timbre, se produjeron motines y se reunieron en Nueva York un congreso de representantes de nueve colonias que negó la autoridad al parlamento británico para imponer gravámenes a los colonos. La clave del rechazo estaba en la ausencia de representantes de las colonias en el Parlamento. En aquella ocasión, el Parlamento cedió anulando la ley del timbre, pero reafirmando su autoridad para aprobar leyes que obligaran a los colonos.
Esta resolución se evidenció cuando en 1767, el Parlamento estableció (Townshend Act) gravámenes sobre las importaciones de plomo, vidrio, papel, pinturas y té - que al ser impuestos sobre el comercio, y no directos, se esperaba provocaran menos resistencia como así fue- . Pero la inquietud sobre los límites de la autoridad del Parlamento continuó, sumada a la producida por la presencia de tropas en Boston y por la acción en ocasiones excesivas de los comisarios de aduanas encargados del cumplimiento de estas leyes y la del azúcar. Los colonos recurrieron de nuevo al boicot, y en 1770 los impuestos del Townshend fueron abolidos, con excepción del que gravaba al té, conservado como símbolo de la suprema autoridad del Parlamento sobre las colonias. Este mismo año la muerte de 5 colonos producidos por los disparos de soldados que habían sufrido una provocación -incidente magnificado con el nombre de "masacre de Boston"- fue considerado como un agravio más padecido por las colonias, no obstante lo cual estas permanecieron sumisas hasta 1773.
En esta última fecha el gobierno concedió en la práctica a la Compañía de las Indias Orientales el monopolio del suministro de té a las colonias, sirviéndose además de sus propios agentes. Esta medida provocó la animosidad de las colonias: muchos cargamentos fueron rechazados, o retirados del comercio, y en Boston arrojados al mar (Boston tea Party). Este último episodio desencadenó la ruptura final, puesto que movió al Parlamento a dictar una serie de medidas de castigo (leyes coercitivas o intolerables) en 1774: cierre del puerto de Boston, suspensión de la "carta" de Massachusetts para la elección de gobernador, exclusión de los funcionarios de la Corona de la jurisdicción de los tribunales coloniales, y declaración del derecho del gobierno a enviar tropas a cualquier parte. A estas leyes, promovidas por el rey con el propósito de sentar definitivamente el principio de autoridad, se añadió el acta de Quebec, del mismo año, que para tranquilizar a los habitantes franceses de Canadá, colocó bajo el gobierno de Quebec todas las tierras al norte de Ohio, donde tendría vigencia el derecho civil frances y sería libre la religión católica.
La organización general de las Colonias frente a las medidas arbitrarias:
* Primer Congreso Continental de Filadelfia, proclama su lealtad al rey pero decreta el boicot absoluto al comercio y organiza una asociación para vigilar e imponer el cumplimiento de esa decisión. Comienza la implantación de un nuevo orden y se inician los preparativos militares, que se producen en Lexington y Concord (cuando los británicos trataban de confiscar un depósito de armamento de los colonos). Esto fue el principio de la rebelión armada (abril de 1775).
* El Segundo Congreso Continental , reunido en mayo nombra a George Washington comandante de las fuerzas sitiadoras. Los comandantes de las colonias fueron depuestos o huyeron seguidos de un gran número de realistas que habían sido objetos de todo tipo de violencias y privaciones de derechos. La Independencia aún no declarada era ya un hecho y los patriotas controlaban el 95% del país. El Congreso trató de mantener un ejército y para ello emite papel moneda; publicación de Common Sense de Thomas Paine, que recoge todos los argumentos que hacían aconsejable la ruptura con Inglaterra.
El 4 de julio de 1776, se promulga la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. El documento basado en el pensamiento político inglés del siglo XVII, justifica la rebelión contra la tiranía del Rey.
La Declaración unánime de los trece Estados Unidos de América, 4 de julio de 1776.

Introducción.
Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro, y tomar entre las naciones de la Tierra el puesto separado e igual al que las leyes de la naturaleza y de Dios le dan derecho, un justo respeto al juicio de la Humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación.
Preámbulo.
Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que los gobiernos establecidos hace mucho tiempo no se cambien por motivos leves y transitorios; y, de acuerdo con esto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia mediante la abolición de las formas a las que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persigue invariablemente el mismo objetivo, evidencia el designio de someterlos bajo un despotismo absoluto, es el derecho de ellos, es el deber de ellos, derrocar ese gobierno y proveer nuevas salvaguardas para su futura seguridad.

Acusación.
Tal ha sido el paciente sufrimiento de estas colonias; y tal es ahora la necesidad que las compele a alterar su antiguo sistema. La historia del presente Rey de la Gran-Bretaña, es una historia de repetidas injurias y usurpaciones, cuyo objeto principal es y ha sido el establecimiento de una absoluta tiranía sobre estos estados. Para probar esto, sometemos los hechos al juicio de un mundo imparcial.
Ha rehusado asentir a las leyes más convenientes y necesarias al bien público de estas colonias, prohibiendo a sus gobernadores sancionar aun aquellas que eran de inmediata y urgente necesidad a menos que se suspendiese su ejecución hasta obtener su consentimiento, y estando así suspensas las ha desatendido enteramente.
En el orden judicial, ha obstruido la administración de justicia, oponiéndose a las leyes necesarias para consolidar la autoridad de los tribunales, creando jueces que dependen solamente de su voluntad, por recibir de él el nombramiento de sus empleos y pagamento de sus sueldos, y mandando un enjambre de oficiales para oprimir a nuestro pueblo y empobrecerlo con sus estafas y rapiñas.
Ha atentado a la libertad civil de los ciudadanos, manteniendo en tiempo de paz entre nosotros tropas armadas, sin el consentimiento de nuestra legislatura: procurando hacer al militar independiente y superior al poder civil: combinando con nuestros vecinos, con plan despótico para sujetarnos a una jurisdicción extraña a nuestras leyes y no reconocida por nuestra constitución: destruyendo nuestro tráfico en todas las partes del mundo y poniendo contribuciones sin nuestro consentimiento: privándonos en muchos casos de las defensas que proporciona el juicio por jurados: transportándonos más allá de los mares para ser juzgados por delitos supuestos: aboliendo el libre sistema de la ley inglesa en una provincia confinante: alterando fundamentalmente las formas de nuestros gobiernos y nuestras propias legislaturas y declarándose el mismo investido con el poder de dictar leyes para nosotros en todos los casos, cualesquiera que fuesen.
Ha abdicado el derecho que tenía para gobernarnos, declarándonos la guerra y poniéndonos fuera de su protección: haciendo el pillaje en nuestros mares; asolando nuestras costas; quitando la vida a nuestros conciudadanos y poniéndonos a merced de numerosos ejércitos extranjeros para completar la obra de muerte, desolación y tiranía comenzada y continuada con circunstancias de crueldad y perfidia totalmente indignas del jefe de una nación civilizada.
Ha compelido a nuestros conciudadanos hechos prisioneros en alta mar a llevar armas contra su patria, constituyéndose en verdugos de sus hermanos y amigos: excitando insurrecciones domésticas y procurando igualmente irritar contra nosotros a los habitantes de las fronteras, los indios bárbaros y feroces cuyo método conocido de hacer la guerra es la destrucción de todas las edades, sexos y condiciones.

Conclusión. 
Por tanto, nosotros, los Representantes de los Estados Unidos, reunidos en Congreso General, apelando al Juez supremo del Universo, por la rectitud de nuestras intenciones, y en el nombre y con la autoridad del pueblo de estas colonias, publicamos y declaramos lo presente: que estas colonias son, y por derecho deben ser, estados libres e independientes; que están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona británica: que toda conexión política entre ellas y el estado de la Gran Bretaña, es y debe ser totalmente disuelta, y que como estados libres e independientes, tienen pleno poder para hacer la guerra, concluir la paz, contraer alianzas, establecer comercio y hacer todos los otros actos que los estados independientes pueden por derecho efectuar. Así que, para sostener esta declaración con una firme confianza en la protección divina, nosotros empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.
Tomado de: 
"An Outline of American History" (traducción propia);
"La Edad Moderna, siglos XVI-XVIII" de Alberto Tenenti. Editorial Crítica, Barcelona, España año 2000.

miércoles, 18 de mayo de 2011

La Formación de los Estados Unidos.


El Período Colonial.


"Heaven and earth never agreed better to frame a place for man`s habitation".
John Smith, founder of the Colony of Virginia, 1607.

"La colonización inglesa se llevó a cabo sin un auténtico plan general, como un movimiento de refugio para las minorías religiosas y los grupos afectados por estrecheces económicas. En la segunda mitad del siglo XVII ni en Inglaterra ni en sus ramificaciones americanas se consolidó aún la conciencia de que estas formaran parte de un imperio. Dejando a un lado el deseo de aventura y la esperanza de mejorar la propia suerte en una tierra abierta y desconocida, lo que movió a los primeros colonos fue la insatisfacción respecto a la vida en Inglaterra, la situación de vagabundeo o de falta de trabajo en que muchos se encontraban. (...) Se puede constatar que antes de 1650 más de 120.000 protestantes, entre ingleses y escoceses, se habían trasladado a la vecina isla católica (Irlanda), mientras que un número 6 veces menor había emigrado al otro lado del océano. Con el tiempo las cosas estaban destinadas a cambiar. (...) Entre 1600 y 1700 dejaron Inglaterra para ir a América cerca de 400.000 personas. Esta relación demográfica aún se acentuaría más en el siglo XVIII.
La burocracia centralizada y la fidelidad de la Iglesia al poder que caracterizaban al imperio español estaban totalmente ausentes en los asentamientos ingleses de Norteamérica. Estos surgieron por motivos dispares y bajo el impulso de tendencias no muy coherentes entre sí: la empresa privada, el apoyo de la corona, o el sostén de organizaciones religiosas. Al principio se trató de iniciativas relativamente modestas, especialmente financiadas por sociedades de accionistas, en las que invertían tanto propietarios de tierras como comerciantes o gente común. En el ámbito de estas primeras empresas coloniales, los accionistas se guiaban por la lógica corriente de las compañías comerciales: es decir, no intentaban comprometer sus fondos durante un largo período ni sacar de ellos un beneficio constante".
Tomado de: Alberto Tenenti, La Edad Moderna, siglos XVI y XVIII.

The Search for Religious and Political freedom ("En busca de la Libertad Política y Religiosa: Puritanos, Quakeros, Pelegrinos y Católicos en la formación de las Colonias inglesas").
During the reign of James I, a small group of Separatists -a radical sect, mostly humble country folk who did not belive the Established Church could ever be reformed to their liking- departed for Leyden, Holland, where they were allowed to practice their religion as they wished. Later, some members of this Lyeden congregation, who became known as the "Pilgrims", decided to emigrate to the New World, where, in 1620, they founded the colony of Plymouth.During the religious upheavals of de 16th and 17th centuries, a body of men and women called Puritans sought to reform the Established Church of England from within. Essentially, they demanded more complete protestantization of the national church and advocated simpler forms of faith and worship.
Their reformist ideas, by destroying the unity of the state church, threatened to divide the people and to undermine royal authority.
Soon after Charles I ascended the throne in 1625, Puritans leaders in England were subjected to what they viewed as increasing persecution. Several ministers who were no longer allowed to preach joined the Pilgrims in America, accompained by their followers. Unlike the earlier emigrants, this second group, which established the Massachusetts Bay Colony in 1630, included many persons of substantial wealth and position. By the end of the next decade, a Puritan stamp had been placed upon a half-dozen English colonies.
But the Puritans were not the only colonists driven by religious motives. Dissatisfaction with their lot in England led William Penn and his fellow Quakers to undertake the founding of Pennsylvania. Similar concern for English Catholics was a factor in Cecil Calvert`s founding of Maryland.

And in Pennsylvania and North Carolina, many colonists -dissidents from Germany and Ireland- sought greater religious freedom as well as economic opportunity.
Political considerations also influenced many people to move to America. In the 1630s, arbitrary rule by England`s Charles I gave impetus to the migration to the New World. And the subsequent revolt and triumph of Charles`opponents under Oliver Cromwell in the 1640s led many cavaliers -"King`s men"- to cast their lot in Virginia. In Germany, the oppressive policies of various petty princes, particularly with regard to religion, and the devastation caused by a long series of wars helped swell the movement to America in the late 17th and the 18th centuries.
In some instances, men and women with little active interest in a new life in America were induced to make the move by the skillful persuasion of promoters. William Penn publicized the opportunities awaiting newcomers to the Pennsylvania colony. Ships`captains, who recived large rewards from the sale of service contracts of poor migrants, used every method from extravagant promises to actual kidnapping to embark as many passengers as their vessels could hold. Judges and prison authorities were encouraged to offer convicts a chance to migrate to America instead of serving prison sentences.
Mayflower
Tomado de: An Outline of American History. 

En el transcurso del siglo XVII la religión desempeñó un papel determinante en el asentamiento inglés en la costa Atlántica americana. La decisión de los miembros de las sectas heterodoxas, en busca de espacios donde vivir sin ser molestados, constituyó un apoyo notable para la colonización. Hay que mencionar ante todo la comunidad marginal de los Peregrinos, que había empezado a constituirse entre 1570 y 1580 en Inglaterra. En 1619 la compañía de Virginia les concedió el derecho de establecerse en el territorio de su jurisdicción y el gobierno se comprometió a no perseguirlos. El Mayflower, fletado por ellos, zarpó el 16 de septiembre de 1620 con 101 pasajeros, de los cuales la mitad murieron en el siguiente invierno. Aunque durante muchos años estoscolonos y quienes luego los siguieron no obtuvieron casi ningún resultado económico, la ciudad de Plymouth Harbor fundada por ellos llegó a tener 1.360 habitantes en 1657.


¿Vivieron siempre en una situación de "relativa independencia"?
"Durante un largo período de tiempo la corona inglesa no alimentó la intención de extender su propia soberanía a los lejanos territorios situados al otro lado del Atlántico.
Ciertamente el Rey era considerado la autoridad capaz de asegurar el carácter legal del asentamiento y que podía contribuir a sus planes de actuación. Pero durante muchas décadas ninguna estructura eficaz de gobierno se hizo sentir en las colonias, que permanecieron como abandonadas a sí mismas. Sin duda alguna esto originó el sentimiento de disociación entre la propia suerte y la de Inglaterra que se desarrolló, aunque lentamente, entre los emigrantes británicos. (...) En suma, el gobierno metropolitano resultó ser una simple cobertura superpuesta a unidades semi-autónomas de gestión local".


La Sociedad Colonial Angloamericana en el siglo XVIII.
(...) Hubo ciertamente una prolongada y articulada dialéctica entre los hombres que llegaron de Inglaterra y las condiciones de existencia que los recibieron y les influenciaron ampliamente. Tales condiciones fueron, además de la premisa, la base de la configuración autónoma de la comunidad angloamericana nacida al otro lado del océano. Esto parece cierto, y no solo porque la madre patria se interesó poco durante bastante tiempo por los hijos que la abandonaban. (...) es apropiado sostener que estos hombres fueron moldeados lentamente por el ambiente natural, social y económico que les rodeaba, y que así resultaron forjados por una naturaleza cada vez más distinta  de la de sus ex conciudadanos.
(...) Durante todo el siglo XVII los distintos gobiernos ingleses ocupados en la cuestión irlandesa no demostraron de hecho ser clarividentes y menos aún hábiles para aclararla. La enorme lejanía geográfica hay que ponerla en primer plano para explicar los caracteres y los límites de las relaciones que se dieron en los siglos XVII y XVIII entre las colonias norteamericanas e Inglaterra.
(..) en torno a 1700 el gobierno metropolitano apenas empezaba a darse cuenta de la importancia que había adquirido la comunidad atlántica de ultramar. Entretanto la vida de Norteamérica había asumido ya caracteres bastante particulares o francamente divergentes de los británicos.
Empezaba a aparecer una sociedad notablemente nueva y étnicamente compuesta, no solo por la prescencia de los negros (en el siglo XVIII llegaron de 250.000 a 300.000). Nueve de cada diez esclavos vivían al sur de Pennsilvania: eran las dos quintas partes de los habitantes de Virginia y casi las dos terceras partes de Carolina del sur. En esta última colonia los africanos padecían las peores condiciones de trabajo, en las plantaciones de arroz y de genjibre. Charleston era el gran mercado de esclavos del siglo XVIII. A causa de las plantaciones de tabaco, más de la mitad de la población negra de las colonias norteamericanas tomadas en su conjunto, vivía en Chesapeake.
En 1775 las colonias inglesas alcanzaron la cifra de 2 millones y medio de habitantes: esto equivalía a más de un tercio de la población de Inglaterra y Gales. Desde principios del siglo XVIII los cinco mayores centros urbanos -donde vivían cerca del 8 por 100 de los colonos- eran Filadelfia (35.000 habitantes en 1760 aprox), Boston, Nueva York, Newport y Charleston.

Características generales de la sociedad norteamericana y su economía.
* no había corporaciones que regulasen las actividades económicas;
* no existía limitación institucional o legal a la movilidad social;
* entre los emigrantes no figuraban nobles y eran pocos los que podían considerarse pertenecientes a los estratos altos o medios;
* amplia difusión de la plena propiedad de la tierra; gran parte de los campesinos libres poseían las tierras que trabajaban, de esta manera se formó entre los siglos XVII y XVIII una especie de aristocracia colonial sobre la base de la propiedad de tierras;
* desde principios del siglo XVIII apareció una aristocracia mercantil, constituida en gran parte por importadores de productos ingleses, que obtienen el control de los géneros coloniales más importantes.
Tomado de: Alberto Tenenti, La Edad Moderna, siglos XVI y XVIII.