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martes, 8 de marzo de 2011

Día Internacional de la Mujer...

Mujeres desconocidas, mujeres conocidas, palabras y voces de otros tiempos lejanos... y no tanto, que nos cuentan sobre la vida, la lucha y el dificultoso arte de ser mujer... en un mundo de hombres.

Las Invisibles..
Mandaba la tradición que los ombligos de las recién nacidas fueran enterrados bajo la ceniza de la cocina, para que temprano aprendieran cual es el lugar de la mujer, y que de allí no se sale.
Cuando estalló la Revolución Mexicana, muchas salieron, pero llevando la cocina a cuestas. Por las buenas o por las malas, por secuestro o por ganas, siguieron a los hombres de batalla en batalla. Llevaban el bebe prendido a la teta y a la espalda las ollas y las cazuelas. Y las municiones: ellas se ocupaban de que no faltaran tortillas en las bocas, ni balas en los fusiles. Y cuando el hombre caía, empuñaban el arma.
En los trenes, los hombres y los caballos ocupaban los vagones. Ellas viajaban en los techos, rogando a Dios que no lloviera.
Sin ellas, soldaderas, cucarachas, adelitas, vivanderas, galletas, juanas, pelonas, guachas, esa revolución no hubiera existido.
A ninguna se le pagó pensión.
Tomado de: "Espejos. Una historia casi universal", Eduardo Galeano.


La estrella...
"Algunas veces me invitaban a sitios para adornar una cena, como se invitaría a un músico para que tocara el piano después de la cena. Y una se da cuenta que no es invitada por sí misma, sino que es considerada un objeto de decoración"
Marilyn Monroe, días antes de suicidarse en 1962.


Mujeres Lanceras.
Las Rosas de fuego.
María Abiaré: "La China María".
María Abiaré, conocida popularmente como la "China María", fue probablemente la primera mujer caída como lancera durante la Revolución Oriental.
En Agosto de 1811, durante el Primer Sitio a la Ciudad de Paysandú, María Abiaré y cincuenta hombres al mando del Teniente Coronel de Blandengues, Francisco Bicudo, protegieron heroicamente a la naciente población sanducera del ataque del ejército de Portugal.
El comandante de las tropas imperiales portuguesas, Bentos Manuel Ribeiro, viendo la inferioridad numérica de las fuerzas patriotas, intimó a los liderados por Bicudo a rendirse. Las huestes artiguistas resistieron a pura lanza. La "China María", dotada de un admirable coraje, participó de la cruenta batalla armada con su lanza. En una pelea totalmente despareja fue herida por las fuerzas invasoras. (...) ...María falleció el 30 de agosto de 1811, luego de alcanzar cristiana confesión.
Tomado de: "Protagonistas y olvidadas. De la mujer de la Independencia a la independencia de la mujer", Gabriela Fuentes Álvarez.

La esposa..
"La esposa es dada al hombre para que ella haga hijos. Es pues de su propiedad, como el árbol que da frutos es de su jardinero".
Napoleón Bonaparte. El Código Napoleónico de 1804, fue la referencia normativa para las leyes civiles durante el siglo XIX.

La esclava liberta..
En 1796 falleció aparentemente por muerte natural en su rancho del Arroyo Seco la pastelera Ana, conocida en el recinto como "la coronela". Vivía sola, carecía por lo tanto de herederos y todos sus bienes serían tasados en algo más de 74 pesos, pero convocado el remate correspondiente sólo se escucharía una única oferta de 57. Los efectos que servían a su quehacer cotidiano dan una idea de su vida y de su capacidad económica: Sobre el catre de cuero tendía un colchón viejo, idéntico adjetivo que mereciera a los funcionarios sus herramientas (azada, escardillo, pala, formón), su escasa ropa personal (una pollera, un "sebillé", dos calzoncillos), su mínimo mobiliario (una mesa, una caja), sus utensilios de cocina (una caldera de cobre, una sartén que además se hallaba sin cabo) y aun aquellos relacionados con su actividad económica (un arnero, dos sedazos). Destacan asimismo los útiles y la infraestructura necesaria para su oficio: el hornito de seis varas de largo y cinco de ancho, el tablero para vender pasteles, la palita de madera, y tres vegijas de grasa aún sin utilizar. Todo permite suponer que fue la suya una vida de trabajo que no le proporcionó más allá de una pobre aunque digna existencia..(..)
Por efectos del entorno discriminatorio e injusto en que debieron desenvolverse, fue importante el nivel de restricciones de los esclavos liberados. En caso de haberse aplicado en su integridad, la legislación monárquica les imponía una verdadera subordinación social respecto del antiguo señor, que podía afectar incluso a sus propios bienes. Se los inhibía del matrimonio, de la obtención de empleos públicos y eclesiásticos o de grados académicos, en el uso de armas y en su libertad de movimientos..
Tomado de: "Amos y Esclavos en el Río de la Plata", Arturo Ariel Bentancur, Fernando Aparicio, Editorial Planeta, Argentina, julio del 2006.

La feminista...
"La liberación de la mujer implica necesariamente la liberación de la sociedad. No puede haber mujeres libres en una sociedad de seres oprimidos".
Gloria Steinem






La candidata..
"Soy candidata a la Presidencia de los Estados Unidos. Hago esa afirmación con orgullo, en pleno conocimiento de que, siendo una persona negra y siendo mujer, no tengo ninguna posibilidad verdaderamente de ganar ese cargo en la elección de este año. Hago esa afirmación seriamente, sabiendo que mi candidatura misma puede cambiar la cara y el futuro de la política estadounidense, que será importante para las necesidades y las esperanzas de cada uno de ustedes, aunque, en el sentido convencional, no ganaré".
Shirley Chisholm,( primera mujer afroamericana en ser electa para el Congreso de los Estados Unidos y primera en postularse para la presidencia) 4 de junio de 1972.
Tomado de un artículo realizado por Gloria Steinem, 1973.
http://www.imow.org/wpp/stories/viewStory?language=es&storyId=111

miércoles, 25 de agosto de 2010

¿Acaso no soy una mujer?


¿Acaso no soy una mujer?
Discurso de Sojourner Truth durante la Convención de mujeres de Akron, Ohio en diciembre de 1851.

Bueno hijos, cuando hay mucho alboroto es porque algo está pasando.
Creo que tanto los negros del Sur como las mujeres del Norte están todos hablando de derechos y a los hombres blancos no les queda más  que ceder  muy pronto.
Pero, ¿De qué se trata de lo estamos hablando aquí?
Los caballeros dicen que las mujeres necesitan ayuda  para subir a las carretas y para pasar sobre los huecos en la calle y que deben tener el mejor puesto en todas partes.
Pero a mi nadie nunca me ha ayudado a subir a las carretas o a saltar charcos de lodo o me ha dado el mejor puesto! y ¿Acaso no soy una mujer? ¡Mírenme! ¡Miren mis brazos! ¡He arado y sembrado, y trabajado en los establos y ningún hombre lo hizo nunca mejor que yo!  Y ¿Acaso no soy una mujer? Puedo trabajar y comer tanto como un hombre si es que consigo alimento-y puedo aguantar el latigazo también! Y ¿Acaso no soy una mujer? Parí trece hijos y vi como todos fueron vendidos como esclavos, cuando lloré junto a las penas de mi madre nadie, excepto Jesús Cristo, me escuchó  y ¿Acaso no soy una mujer? 
Entonces se preguntan ¿Qué es lo que tiene en la cabeza? ¿Qué significa esto? (Un miembro de la audiencia sugiere “Intelecto”) -¡Exacto! ¿Qué tiene a que ver todo esto con los derechos de las mujeres y de los negros?
Si mi cántaro solamente puede contener una pinta y el de ustedes un cuarto, no sería muy egoísta de parte de ustedes no dejarme tener mi pequeña mitad llena? Entonces el pequeño hombre vestido de negro dice que las mujeres no pueden tener  tantos derechos comos los hombres, porque Cristo no era una mujer. ¿De dónde vino Cristo? ¿De dónde vino Cristo? ¡De Dios y de una mujer! ¡El hombre no tuvo nada que ver con El!
Gracias por haberme escuchado, ahora la vieja  Sojourner no tiene más nada que añadir.

El Movimiento Sufragista (2).


Las Protagonistas.
El movimiento sufragista se nutrió, fundamentalmente, de mujeres de clase media, aunque también participaron en él mujeres de la aristocracia y de la clase obrera.
La mujer aristócrata se conformaba por lo general, con gozar de las comodidades derivadas de la posición socio económica de su marido. Solo algunas, quizás por su mayor nivel cultural, intentaban alterar ese papel pasivo con la participación política.
Las mujeres de la clase obrera que ya militaban (participación activa) en organizaciones de clase (asociaciones de obreros) fueron muy permeables (influenciadas) por el sufragismo, sobre todo cuando vieron que los dirigentes obreros se desentendían de sus problemas específicos: menor salario que el hombre por el hecho de ser mujer; acumulación del trabajo doméstico más la jornada laboral; desatención de los hijos; pésimas condiciones sanitarias que hacían muy peligrosa la maternidad.
Las mujeres pertenecientes a la clase media habían tenido el acceso a cierta cultura o al aprendizaje de una profesión gracias a su posición económica. Pero la sociedad no les daba otra alternativa que la dependencia del varón (padre, marido o hermano). Les negaba el trabajo porque se entendía que esto no era  apropiado para la mujer, se lo veía como una necesidad, una carga o el desprestigio.
Estas mujeres pretendieron influir en la sociedad que sancionaba su marginación y reivindicaban su independencia con respecto del hombre.
El sufragismo aparece como una forma de encuadramiento (unión) de las mujeres de todas las clases sociales, a pesar de sus distintas ideologías y objetivos, pero coincidentes en reclamar el derecho a la participación política, uno de cuyos requisitos es el voto, para reformar la legislación y las costumbres y, en consecuencia, la sociedad. Cuando se plantean tácticas de lucha o discusión de temas concretos el movimiento se divide, por la diferencia en las ideas y situación de las mujeres que provenían de diversos sectores sociales. También esta es una de las razones de que el sufragismo desapareciese una vez logrado el voto. 
FRANCO RUBIO, Gloria Ángeles
“Siglo XX” Historia Universal
Madrid, 1983
Historia 16

El Movimiento Sufragista (1).

Sufragistas inglesas (fines del siglo XIX)

Mujer trabajadora, Revolución Industrial.
La definición y los orígenes.
El movimiento feminista, entendido como el conjunto de grupos preocupados por la problemática específica de la mujer, es bastante reciente en la historia y se inició con las sufragistas
El sufragismo, movimiento reivindicador del sufragio femenino como paso previo a la consecución de reformas en la situación de la mujer, no fue, ni mucho menos, la primera participación política de esta aunque si la primera en que plantea sus reivindicaciones propiamente dichas de una manera organizada.
Reivindicaciones femeninas ha habido siempre. Basta con detenerse en los textos literarios escritos por mujeres desde el siglo XVI, para darnos cuenta de ello.
Con la Revolución Industrial desde finales del siglo XVIII y principios del XIX y el advenimiento del capitalismo, se cambian totalmente las relaciones de producción y en consecuencias las relaciones sociales.
La mujer en el siglo XVIII
En este momento la agricultura se estructura bajo formas capitalistas y los pequeños campesinos subsistirán poco tiempo. Del mismo modo, las pequeñas manufacturas, antes realizadas en el ámbito doméstico, dejarán de producirse y, de hacerlo, será en condiciones precapitalistas.
Con ello la familia, elemento primordial de la sociedad, sufre enormes cambios: si en el Antiguo Régimen era el núcleo básico de producción, el capitalismo rompe esa unidad y la destina a cumplir otras funciones. Estas funciones estarán de acuerdo a los nuevos roles que tendrán sus miembros: el hombre dejará su nido familiar para salir a vender su fuerza de trabajo al mercado productivo. La mujer ya no cultivará la tierra con su compañero, cuidará de los niños y hará las faenas domésticas a menos que tenga que salir a trabajar en los talleres y fábricas.
Esta ruptura de la unidad familiar tradicional sienta las bases de una profunda transformación en las relaciones personales. Las mujeres trabajadoras advierten pronto la explotación y marginación que padecen como obreras. Se dan cuenta también de la importancia que adquieren al convertirse en agentes productivos. Por eso cuando sus compañeros varones se organizan en asociaciones, piden entrar en ellas y participan en las luchas sociales no como mujeres sino como obreras.
La conciencia feminista no nace hasta finales del siglo XIX, no obstante la decisiva participación de la mujer en los acontecimientos políticos de todo el siglo.


Tomado de: Gloria Angeles Franco Rubio, "El movimiento sufragista", En "La Europa de la paz armada, Luchas sociales, religión y cultura (1905-1914)"; Revista Historia 16.